En Infantil sabemos que las historias se comprenden mejor cuando se tocan, se mueven y se juegan.
Por eso, después de contar la parábola de la oveja perdida, creamos a “Blanquita”, nuestra nueva compañera de clase a la que tenemos que cuidar.Solo necesitamos un globo y y unos folios.
Fotocopiamos la cara de Blanquita, la recortamos y pegamos en el globo, con los folios los cortamos a tiras y hacemos los muelles para las patitas.
Podemos hacer varias y jugar todos juntos.
Algunas ideas para utilizarla en clase:
- Blanquita se ha perdido: escondemos la oveja por el aula o patio, ¡ohhhh! se perdió Blanquita salgamos a buscarla juntos, cuando la encontramos hacemos fiesta, aplaudimos y nos abrazamos.
-Juego emocional: con preguntas sencillas: ¿cómo se siente Blanquita? ¿te has sentido solo alguna vez? ¿quién te ayudó?, ¿quién te cuida?
-El redil: podemos hacer varias ovejitas y ponerles nombre, numerarlas, sacarlas a pastar....
Esta propuesta se enmarca perfectamente dentro de las metodologías activas:
-Se mueve → capta atención
-Es blandita → invita al juego libre
-Rebota y se levanta → sorpresa y risa
-Se puede lanzar/buscar → juego motor
-Representa la historia → aprendizaje simbólico
No aprenden la parábola ¡la viven!



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